Cuando éramos niños, hacer amigos era muy fácil. Ahora que somos “adultos” las cosas cambian, los prejuicios se suman y abrirnos con alguien es un poco más difícil. Para los niños esto no sucede.

Y para muestra este experimento social que realizó una marca española, donde ponen a un grupo de adultos en una sala de espera, lo mismo hacen con un grupo de niños. Los resultados son predecibles.

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Sobre León Prior

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Yo compro mis propios limones y finjo que la vida me los dio, porque ni eso me da la muy cabrona.

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